AgeWell DieWell

Envejecer con propósito, después de los 60

Escribirnos tiene su recorrido

No hay formularios automáticos ni respuestas de robot. Si querés comentar una nota, proponer un tema para el boletín semanal o avisarnos de un error en un artículo, este es el camino. Antes de escribir, mirá las preguntas frecuentes: ahí ya quedaron resueltas las dudas más repetidas sobre el envío, la autoría y el uso del material.

Correo directo

Escribí a info@agewelldiewell.com contando en pocas líneas qué tema te interesa o qué pasó con una nota. Si es una corrección, citá el título del artículo y el párrafo. Leemos todo, aunque no siempre contestemos el mismo día.

Teléfono

Si preferís hablar, el número es +54 9 11 0213 8660. Dejá tu nombre y un horario razonable para devolverte la llamada. No usamos este canal para turnos ni reservas: es solo para consultas sobre el blog y el boletín.

Correo postal

Colonia Lucinda, Municipio de Cipolletti, Río Negro, R8324, Argentina. Es una dirección de correspondencia, no un punto de atención al público. Si mandás una carta, contanos también por correo electrónico para saber que está en camino.

Antes de escribir

Revisá las preguntas frecuentes: ahí explicamos cómo se eligen los temas, quién firma cada artículo y por qué no publicamos promesas de juventud eterna. Si tu duda sigue abierta después de leerlas, escribinos con el detalle que falte.

Qué no hacemos por este canal

No gestionamos cuentas, no recibimos archivos adjuntos pesados, no damos turnos médicos ni consejos clínicos personalizados. Tampoco confirmamos la publicación de un texto en una fecha exacta: el boletín sale cuando el artículo está revisado y listo.

Boletín semanal

Si querés sumarte, pedilo en el mismo correo con la palabra "boletín" en el asunto. Recibís una nota por semana, sin publicidad ni cadenas. Podés darte de baja cuando quieras respondiendo cualquier envío. Más detalles en contacto.

Si tu mensaje trata sobre privacidad o condiciones de uso del sitio, revisá política y términos antes de escribirnos.

Cómo se escribe cada nota, paso por paso

No hay un equipo de redacción detrás de una pantalla. Cada artículo del blog nace de una conversación de barrio, de una caminata al aire libre o de un error propio al intentar una rutina de estiramiento de diez minutos. Después se ordena, se prueba con lectores de 55 a 80 años y sus familias, y recién entonces se publica. Acá contamos ese recorrido sin adornos.

Una idea que aparece caminando

Casi todo empieza afuera: en una charla con un vecino sobre el dolor de rodilla al levantarse, en una duda sobre cómo regar la albahaca del balcón o en el propio tropiezo al intentar recordar el nombre de alguien. Esa escena concreta es el punto de partida, no un tema abstracto.

Escribir con nombre y apellido

El texto lo firma una persona real. Eso obliga a ser honesto con lo que funcionó y con lo que no. Si una rutina de estiramiento nos dejó la espalda peor, se cuenta. Si una receta de olla única salió sosa, también. La anécdota de barrio no es decoración: es la prueba de que el consejo se probó en una cocina o en una vereda, no en un laboratorio.

Contrastar con quien lo va a leer

Antes de publicar, el borrador pasa por lectores de 55 a 80 años y por familiares que acompañan a alguien mayor. Ahí se detectan las partes confusas, los pasos que asumen demasiada movilidad o las explicaciones que suenan a folleto. Se corrige el vocabulario, se agregan adaptaciones y se saca todo lo que suene a consultorio.

Revisar el tono antes de publicar

Hay dos cosas que no entran en ninguna nota: la promesa de juventud eterna y el tono de consultorio. No vendemos años de vuelta ni hablamos desde un escritorio con delantal blanco. Si un párrafo suena a diagnóstico o a publicidad, se reescribe hasta que vuelva a sonar a alguien contando lo que hizo el martes.

Cuidar cómo se ve y cómo se lee

La estética editorial también es parte del proceso: fondo papel crema, tipografía serif grande y legible, acentos verde oliva y mostaza, y fotografía cotidiana de manos, mates y caminatas al aire libre. Nada de tipografías apretadas ni colores que cansen la vista. El texto tiene que poder leerse sin esfuerzo, en pantalla grande o en el celular.

Publicar y compartir en el boletín

Cuando la nota está lista, se publica en el blog y se avisa en el boletín semanal, que es el único canal de novedades. No hay registro, ni pagos, ni reservas, ni seguimiento de lectura. Si alguien quiere escribirnos, el formulario de contacto confirma solo la recepción técnica del mensaje.